viernes, 14 de septiembre de 2012

JAIKUS, PEDRO MIGUEL LUCIA


  Jaikus

III

Función azar
imitar un desorden
llegar detrás

Trapo y cristal
la camarera seria
uno ríe vaho

Cuántas palabras
y gorriones pasaran
bajo la higuera

Con trazos negros
amanece la calle
podan acacias


Madrid, Enero, 26, MMX




domingo, 2 de septiembre de 2012

JAIKUS, PEDRO MIGUEL LUCÍA.



Jaikus



II

Llega la nieve
trae remolinos voces
mi sola luz


Con ojos pícaros
corren los colegiales
de nariz roja

Madrid, Enero,25, MMX



domingo, 26 de agosto de 2012

JAIKUS DE MI AMIGO PEDRO MIGUEL LUCIA, POETA .


Jaikus
 
I
Chopin dos noches
sentencia imparcial
oigo la radio


Ciento por uno
al nacer se adquieren
deudas y gracias


Nací ayer
tú si conoces esto
también ayer

Madrid, Enero, 19 MMX




miércoles, 22 de agosto de 2012

HOPPER, el pintor del silencio. Percepciones. POR CARMEN MONTERO

HOPPER, el pintor del silencio. Percepciones.
El pintor del silencio, como denomina Carlos Rodríguez a Edward Hopper ( Nyack 1882 - N York 1967) en su espléndido vídeo documental http://www.youtube.com/watch?v=oGsmhUQNZf0http://www.youtube.com/watch?v=oGsmhUQNZf0 ,  va trazando un camino artístico único y válido para muchas disciplinas a través de la exposición de sus obras en el Museo Thyssen de Madrid.
Dejemos que sus profundas huellas hablen de ese itinerario sin necesidad de establecer órdenes cronológicos ni evoluciones de estilos o movimientos. De hecho, quizá resida en el contenido de una cita de Goethe, -que encontramos en el vídeo aludido-, leída de viva voz por el propio pintor americano, el porqué o el comienzo de su pintura. Así se expresa el autor de Fausto:
El propósito y la finalidad de toda mi actividad literaria consisten en reproducir el mundo que me rodea como si fuera el reflejo de mi mundo interior. Todo está revestido, relacionado, moldeado y construido de una forma personal y original.
Y será el mismo Hopper quien ilustre este texto goethiano afirmando con rotundidad: para mí esta definición es aplicable a la pintura.
Esa subjetividad, romántica y mefistofélica en el poeta alemán, reviste, relaciona, moldea y construye también, a raudales, los cuadros de Hopper: Es la subjetividad del silencio, que es, en Hopper, el ritmo que queda tras la ausencia de música y llega, sin embargo, a atronar los oídos del espectador inquieto. Es la subjetividad de la soledad, de la ausencia tanto de lo no vivido como de lo por vivir, que expresan sus personajes perdidos en la nada.
Es la subjetividad aquella contra la que lucharon encarnizadamente las vanguardias en la primera década del s XX; por no verla reflejada en su pintura. Sin embargo, hoy llena las salas del Museo Thyssen y derrocha dialéctica con quien se acerca a contemplarla.
Es la subjetividad, silencio y soledad, que transcurre soterrada en versos como los del poema “El camino no elegido”, de Robert Frost (* San Francisco 1874-1963), poeta admiradísimo por Edward Hopper:

                Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
               Y apenado por no poder tomar los dos,
                Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie,
mirando por uno de ellos tan lejos como pude,
hasta donde se perdía en la espesura.



La soledad y el silencio, ante una naturaleza amenazante que rompe la fragilidad del instante:

“Arrobamiento” de Frost
La lluvia le dijo al viento:
-Empuja tú, que yo azoto.
Y tanto hirieron el soto
Que, de las flores altivas,
Doblegadas, pero vivas,
Yo sentía el sufrimiento.



El artista americano establece también un intrincado y poético juego de miradas de desencuentro, el voyerismo, entre espectador, personajes y autor. Las vivencias de unos y otros se trenzan y destrenzan, se buscan casi alarmantemente en un perfil, en un  soslayo. Pero nunca convergen. Para ello también, las ventanas y las puertas se abren a fin de dar salida a los sentimientos de los melancólicos ojos del personaje,




O del artista, que propone y sugiere, quizá agazapado desde un ángulo esquinado de su propia obra pictórica, o del propio espectador, que busca las respuestas a su inquietud en la lejanía del horizonte:




Y las luces y las sombras, revistiendo, relacionando, moldeando y construyendo la estructura, la composición y disposición de lo representado en el cuadro así como el contorno físico y espiritual de los personajes…
En “Noche invernal de un anciano”, el poeta Robert Frost también establece miradas, tiernas y piadosas en este caso, entre el mundo, que mira a un anciano desde el exterior, y la ausencia de contemplación del anciano por hallarse durmiendo y por no recordar el camino de la vida recorrido por él; los tiempos pretéritos en que observaba el mundo. El itinerario se desliza, pues, recíprocamente, de una a otra óptica y viceversa, sorprendiéndonos por su casi tridimensionalidad, muy original, así como por su lirismo:

Más allá de las puertas, a través de la helada
Que cubre la ventana formando unas estrellas
Dispersas, en la sombra, el mundo está mirando
Su cara: está vacía la habitación. Y duerme.
La lámpara, inclinada muy cerca de su rostro
Le impide ver el mundo; ya no recuerda nada
Y la vejez le impide recordar en qué tiempo
       Llegó hasta estos lugares, y por qué está aquí solo.
Rodeado de toneles se encuentra aquí perdido.

En este caso, las sombras en las que se encuentra “sumido el poema”, excepto la tenue iluminación de la lámpara, anuncian la metáfora del sueño de la muerte revestida de olvido y vejez. Esta es la gran diferencia con Hopper, pues como bien afirma el pintor manchego Antonio López en el documental de Carlos Rodríguez, la luz de Edward Hopper, sea eléctrica, sea natural, no es sino la luz de la vida.
De intimidad se llenan también las escenas americanas, el sueño americano, las casas victorianas, los pueblos deshabitados; los cruces de caminos; los momentos congelados antes de comenzar la función de teatro y, no olvidemos, esa intimidad, a veces angustiosa, se traslada al cine… Y hasta en el momento final de la vida artística del pintor, en el que se conjugan varios de los temas que acabamos de exponer, brota la intimidad. En el cuadro de 1966, Edward Hopper y su mujer son los “Dos cómicos“, Don Juan y Doña Inés, que nos contemplan y agradecen nuestra atención:





CARMEN MONTERO

martes, 17 de julio de 2012

DE PETRARCA A PIERO DELLA FRANCESCA A TRAVÉS DEL HUMANISMO POR CARMEN MONTERO


De Petrarca a Piero de la Francesca a través del humanismo cristiano
En Algunas expresiones del culto mariano en los siglos XIV – XV. Apuntes para un estudio, el profesor de Historia medieval, Eduardo Marcos Raspi, establece una clara diferenciación respecto  de la devoción de la Virgen en la Alta y Baja Edad Media.
La Madre de Dios, incorporada a la cristiandad como salvadora y redentora ya desde los siglos I y II por los Padres de la Iglesia, la denominada  Nueva Eva, destaca por la “intimidad afectiva”,  surgida de la imaginación del creyente, con que era contemplada por los clérigos y el pueblo en los monasterios  durante el período comprendido entre los siglos XI y XII.
VIRGEN ROMÁNICA

En el XIII, en especial debido a las órdenes mendicantes, la devoción mariana, desarrollada en el contexto social de la ciudad, donde reside la incipiente burguesía, humaniza a la Virgen quien se conforma  ya en el tiempo como la Madre cuyo “designio divino” es interceder  entre  el Hijo, “pobre en el pesebre y en la Pasión”, y el hombre.
VIRGEN GÓTICA

En este último entorno cultural, el de la humanización virginal, Eduardo Raspi sitúa y analiza los textos literarios de tres escritores de relevante talla: el Arcipreste de Hita (1284-1351); Petrarca (1304-1374) y el Marqués de Santillana (1398-1458). Los tres, a decir del historiador, “vinculan el mundo con el más allá sin escisiones violentas” y así lo muestran en sus respectivas obras poéticas.
DÍPTICO WILTON

De este modo, leemos en el Arcipreste: “Reinas con tu hijo amado/ Jesús, aquel que fue enviado/ a borrar nuestro pecado / Reina del cielo. Francisco Petrarca se manifiesta aún más explícito y reza con vehemencia al final del Cancionero de Laura refiriéndose a la Virgen en invocación: “Y tú, Reina del cielo, diosa nuestra”. Y, por último, el Marqués de Santillana hace grabar en su escudo familiar la leyenda “Dios e Vos” en lo que semeja un afán casi posesivo por la presencia de la Madre de Dios y por su intercesión.
Y esta unión del mundo  terrenal y el celeste es posible debido a que la Virgen, como criatura humana, acepta y acata, sin mancha, sin pecado original y como un proyecto eternamente concebido por Dios, la encarnación del Verbo, del Hijo. De ahí surgirá el concepto de la Virgen-Templo, capaz de desarrollar en el ámbito poético y en el pictórico riquísimas alegorías que contienen importantes símbolos cristianos: el seno del vientre de la Madre de Dios guarda celosamente, como hiciera un templo, las verdades representadas por el Arca de la Alianza custodiándolas hasta el momento del parto.
PIERO DELLA FRANCESCA VIRGEN DE LA MISERICORDIA

Petrarca expresa con ferviente fe:
                Virgen pura, perfecta en toda parte,
                Gentil hija y madre de tu parto,
                Que alumbras esta vida y la otra adornas,
                Por ti el hijo tuyo y del sumo Padre
                Oh, reluciente y noble ventana del cielo
                Vino a salvarnos en los extremos días…
En nuestra opinión, en este canto el poeta italiano muestra a la Virgen -Templo capaz de albergar en sí misma la divinidad que le confiere su calidad de hija y madre de Dios, al tiempo, mediante el misterio de la encarnación. A tal efecto le dedica palabras de exaltación de la luz, símbolo de inteligencia, sabiduría y salvación: alumbras; reluciente ventana del cielo.
PIERO DELLA FRANCESCA VIRGEN DEL PARTO

Y, en sintonía con lo que venimos afirmando, Petrarca destaca el aspecto humano de la figura virginal, pero, en este caso, no solo el de su maternidad, sino el de su condición de dama, entendida en el más puro y estricto sentido de idealismo, sublimación y veneración al modo de poeta stilnovista hacia su amada, imposible de alcanzar, y expresado en el vocablo gentil.
Por tanto, reconocemos en el humanista Petrarca dos direcciones, que convergen, a la hora de tratar a la mujer: una es la gentil diosa nuestra la Virgen, humanizada,  y, otra, la dama angelicata, Laura, divinizada. El encuentro de estas dos aspiraciones humanas no puede ser ya más representativo del humanismo cristiano que defendía el autor del Cancionero.
No hemos hecho sino señalar una escueta trayectoria religiosa y literaria anterior al nacimiento de algunas representaciones pictóricas de la Virgen del Parto, como la de Bautista de Vicenza (1375-1438), dulce y humilde,
BAUTISTA DE VICENZA


 o la de Piero de la Francesca (1416-1492) espléndida, enigmática, o la Virgen de la Misericordia, también de este último pintor renacentista. En las tres permanece latente, sin duda, el espíritu de la tradición de la Iglesia, del pueblo devoto y las tendencias culturales que dictan los versos de los poetas analizados.
CARMEN MONTERO



jueves, 12 de julio de 2012

QUINTO DÍA URBINO


QUINTO DÍA URBINO
De Arezzo salimos para Urbino por una carretera de infarto por  los Apeninos, pues Urbino está en alto, en realidad es una ciudad de montaña que se queda aislada casi un mes entero en invierno por la nieve, con lo que el paisaje es precioso pero la carretera un poco temerosa llena de curvas e italianos con prisa que adelantan en lugares imposibles.
Se llega a Urbino y empezamos a ver el palacio ducal desde lejos que está colgado y funciona como la fachada de la ciudad. Lo que vemos son las logias que se correspondían con las habitaciones privadas del palacio orientadas al noroeste. Balcones dentro de arcos de triunfo  en tres alturas y todo el cuerpo entre torres.

 El palacio ducal se amplía justo durante la corte de Federico de Montefeltro en el S XV, esta era una de las cortes más cultas y avanzadas del Quattrocento. El duque hombre con una formación humanística muy importante y refinada tuvo a su servicio a artistas tan grandes como Piero della Francesca, Pedro Berruguete y Laurana el arquitecto que seguramente junto a Piero della Francesca se ocupó de la ampliación del palacio.

 Laurana proyecta el nuevo palacio entorno a un patio cuadrado porticado y plenamente renacentista con una fachada en L hacia la plaza del centro de la ciudad, y un frontis oblicuo hacia el campo, que es lo que primero vemos del palacio cuando llegamos.



 El nuevo palacio va a transformar la ciudad medieval. La ciudad esta amurallada tiene forma ahusada, alargada con una calle larga. Hoy el palacio es el museo de las Marcas, sobre todo íbamos a ver “La Flagelación” de Piero della Francesca y la “Ciudad ideal” que se especula que también pudo pintarla él o Laurana, además hay un magnífico retrato del duque pintado por Berruguete un precioso retrato de una dama de Rafael, una predela de Uccello.



 Pero también y por otra parte muy importantes son las marqueterías. Primero las del Estudiolo del duque, estudio diminuto donde se retiraba a estudiar. El estudio está decorado con marqueterías aplicadas a las paredes que simulan armarios, entre ordenes,  de puertas de rejilla abiertas que muestran todo tipo de objetos que tenían que ver con la formación del príncipe, libros, instrumentos musicales, instrumentos científicos, algún paisaje, alguna escultura en su nicho, algún animal, todo en trampantojo, en la parte de arriba una serie de retratos. Estas marqueterías son realmente uno de los antecedentes importantes de la naturaleza muerta.

 Pero van mas alla, estamos en el S XV momento en que se han sistematizado las reglas de la perspectiva geométrica y se produce un verdadero furor por la representación de  arquitecturas fingidas, por lo que nos vamos a encontrar con este tipo de decoración en muchas de las puertas del palacio. Este tipo de marqueterías se ponen de moda se utilizan para las puertas, también para bargueños y muebles y se difunden fuera de Urbino.
La plaza con el palacio y la Catedral con fachada palladiana, es elegantísima con escasísima decoración. 



Antes habíamos ido a la casa de Rafael que da a esta calle pero hacia el otro lado. Parece ser que se conserva tal cual, es una casa de una familia acomodada de la época. El padre Giovanni Santi era pintor reconocido que trabajó para la corte con lo que tuvo un buen taller y una casa importante. El taller lo tenían abajo y la vivienda en los pisos altos, Rafael queda huérfano muy pronto pero como se había criado en el taller de su padre y desde muy niño apuntaba maneras, a la muerte de su padre se hizo cargo del taller familiar. En la casa no hay ninguna obra suya, pero la visita aun así es interesante.
De Urbino salimos para Rimini para pasar nuestra última noche en Italia. Y por supuesto esa noche nos acercamos a ver una vez más el Templo Malatestiano, tan elegante, y a dar un paseo por esta encantadora ciudad de vacaciones donde nació Fellini.

miércoles, 4 de julio de 2012

SANTA MARÍA NOVELLA PAISAJE URBANO EN EL DECAMERÓN POR CARMEN MONTERO


Santa María Novella, paisaje urbano en el Decamerón.
Carmen Montero
Narra Boccaccio, en el noveno cuento de la Octava Jornada del Decamerón (1351), que los personajes Bruno y Buffalmacco, pintores pobres y conocidos de la ciudad de Florencia,  estaban cansados y aborrecidos del médico maese Simón, experto en bravuconadas, farsante y cotilla, doctorado en la universidad de Bolonia gracias más a sus riquezas que a sus saberes. Por ello,  pergeñan una broma pesada y desagradable a fin de que el galeno escarmentara y aprendiera  una lección de modestia y discreción. Así, Buffalmacco adiestra de esta manera a Simón haciéndole creer que acudirá a una reunión de nigromantes para, con el engaño, terminar riendo la farsa con su compañero:
Debéis encontrar el modo de estar esta noche hacia el primer sueño en uno de esos sarcófagos elevados que hace poco se hicieron por fuera de Santa María Novella con uno de vuestros mejores trajes para que la primera vez comparezcáis honorablemente ante la pandilla y también porque, como sois gentilhombre, la condesa [Civillari ] pretende haceros caballero lavado a sus expensas; y que esperéis allí  que vaya por vos aquel al que mandemos. Y para que estéis enterado de todo, irá por vos una bestia negra y cornuda no muy grande e irá haciendo por la plaza ante vos un gran resoplido … para asustaros…Cuando se os haya acercado, entonces, vos, sin miedo alguno, bajad del sarcófago y, sin acordaros de Dios o de los santos, subíos encima, con los brazos cruzados…
María Hernández Esteban, encargada de la edición del Decamerón en Letras Universales de la editorial Cátedra , alude a la fecha de construcción de los mencionados sarcófagos: …los sarcófagos de Santa María Novella se pusieron hacia 1314, fecha a partir de la cual se podrían fijarlos acontecimientos del cuento.
Civillari, el nombre de la condesa, es, según documenta María Hernández, una zona de la ciudad donde se acumulaban los excrementos para hacer abono. En realidad, Boccaccio anticipa en este y otros momentos el final de la narración: Simón, en lugar de ser conducido por los pintores nigromantes a suntuosos palacios orientales donde festejar el amor y el sexo, será arrojado a una fosa de excrementos y abandonado allí a su suerte. El doctor no solo despierta la hilaridad de la pareja de amigos, sino también el enojo feroz de su mujer, quien recibe a su pestilente marido pensando que acababa de estar con una amante.